viernes, 13 de octubre de 2023

“nunca sentí que la literatura era para mí. Siempre me vi como un lector. Los negros de la villa no podíamos ser escritores…” pensamiento y entrevista a CESAR GONZALEZ

 Magnífica entrevista de Rey Sietecase al gigante César Gonzalez a partir de su obra, y de su más reciente libro "El niño resentido", su autobiografía. La escuchan acá

Dice Cesar: “…mi libro no es una literatura del yo por más q está escrito en 1ra persona. La literatura del yo es una hegemonía de experiencias pequeñoburguesas, experiencias trasladadas a la literatura que se transforma en hegemonía literaria…”

 y agrega que hay un vacío en la literatura argentina -como en el cine- donde las representaciones no son directas sino “como tutoriales” donde hay historias que son contadas por otrxs y son banalizadas. “Por suerte tenemos un Roberto Arlt como estrella insignia para todos aquellos que no tuvimos el origen social de clase media. Un tótem mundial de la literatura” capaz de contar la marginalidad.

Un profe de magia y estudiante de sociología le acercó -durante su tiempo encerrado en el sistema penitenciario- otra mirada del mundo, una mirada crítica que se hacía cargo de los privilegios de clase; por eso conoció a Arlt, a Walsh, y empezó a pensar en que contar sus propias experiencias en la villa, en la cárcel, valían como literatura.

Mientras habla cita a Deleuze, a Arlt, a Kerouac, a Jack London y a Marx.

La cabeza estalla al escuchar a este pibe.

La lucidez que tiene para mirar.

La mirada que tiene para describir.

La poesía y la calma de desnudar los golpes.

Es una garganta necesaria. 

“El tiempo cuando yo era pibe chorro era más del Kairós que del Cronos, de un ascenso y un descenso brutal” dice. Paaaffff Estallan nuestros cerebros.

“…no existían las villas miserias en el mundo de Arlt, ni el narcotráfico, ni la cantidad de armas, pero sí había alguien que podía traducir la marginalidad en una literatura que puede contener verdad y belleza”.

Eso hace César. Descubranlo. No se priven de conocer su poética, su arte, su palabra y su pensamiento.

RECOMENDACIONES 2023

OCTUBRE 2023

Lorca, el teatro bajo la arena.

¡Reestrena esta maravilla! Fiesta, celebración, ritual Lorquiano, disertación performática, poesía y humor. Todo eso es Lorca.

+info

Jueves 21hs Portón de Sanchez. (hasta fin de nov)

Lorena.

Monólogo ficcional que integra el ciclo “El hotel es un cuerpo” (a partir del Hotel Gondolin, lugar que fue casa y refugio de feminidades travestis y que -tras ser recuperado por ellas- funciona en cooperativa en Villa Crespo como comunidad y resistencia). Este unipersonal protagonizado por Payuca narra con crudeza poética, humor y un lenguaje descarnado la experiencia y el paso por "El Gondo". +info

Sábados 20hs Espacio Callejón. (sept/oct)

Que todas las vaquitas de Argentina griten mu

Maravilla desopilante en 3 actos: tragedia, grotesco criollo y posmodernidad. Todo en uno. Actuación, pura teatralidad popular ATP e inteligencia con humor.

Jueves 21hs Galpón de Guevara. (hasta fin de nov)

PRÓXIMAMENTE: Entre tus siestas (de Brenda Howlin)

La memoria futura.

Las voces de las Abuelas se compone de cuatro recorridos performáticos que suceden al mismo tiempo en un espacio al aire libre (Parque De La Memoria) conducidos por ocho actrices que narran cada una de ellas una historia de vida. Entrada gratuita. +Info

Av. Costanera Norte Rafael Obligado (junto a Ciudad Universitaria)

Pronto novedades.


SEPTIEMBRE 2023

Noestango.

Una preciosura con orquesta en vivo (el Quinteto Revolucionario). Un manifiesto sobre la danza y el arte. Una reivindicación del universo Piazzoliano.  

+info

Viernes 20hs Galpón de Guevara (hasta 22/9)

Pundonor

Unipersonal potente e increíblemente interpretado por Andrea Garrote. Obra absolutamente magnética. Una clase magistral de teatralidad y filosofía (sobre el pensamiento de Foucault).

Celebra su 5to año de funciones. +info

Martes 20hs Met Sura (hasta 10/10)

La Wagner.

La represión y exaltación de los cuerpos desnudos sobre la música de Wagner. Una obra maravillosa del magnífico coreógrafo Pablo Rotemberg. +info

¡Diez años desde su estreno!

Sábados 22.30hs Timbre4. (sept/oct)


OBRAS PASADAS 

  • Las moiras (de Tamara Tenenbaum. Dir Mariana Chaud) lunes y sábados en el Galpón de Guevara hasta sept
  • El brote (de Emiliano Dionisi) teatro Maipo desde 10/10
  • Shamrock (de Brenda Howlin. Dir Nano Syssholtz) viernes 20.30hs en teatro Beckett (hasta sept)
  • Me encantaría que gustes de mi (de Fernanda Laguna Dir Luciana Mastromauro) sabados 21hs en teatro Beckett hasta 30/9 
  • Lorca de Laura Paredes) jueves 21hs en el Portón de Sanchez hasta nov  
  • Consagrada (de Gaby Parigi Dir Flor Micha) viernes 21hs en Galpón de Guevara hasta oct
  • De la mejor manera (de Jorge Eiro) sab/dom 19.30hs Bar Rodney hasta oct
  • El casamiento de Anita y Mirko (del Circuito Cultural de Barracas) sábados 21hs en Circuito Cultural Barracas (todo el año)
PASADAS

MARZO

INFERNO 

FUCK ME

EL TEATRO COMO TRINCHERA (ensayo sobre Proyecto Pruebas de Matías Feldman)

 Debemos dejar de estrenar al menos por dos años. ¿Alguien osaría aceptar tamaño desafío sin temerle al olvido o al descarte en una ciudad que ofrece más de quinientas funciones teatrales por semana?, ¿es acaso posible ensayar sin estrenar?, ¿se puede solamente investigar y no estrenar? Son variables impensadas para la aplanadora del quehacer teatral que en el nuevo milenio demanda una fórmula tan voraz como constante: crear-ensayar-hacer prensa-estrenar-hacer funciones-crear-ensayar-hacer-financiar-estrenar-crear-hacer-crear-estrenar-hacer-hacer, y así de seguido. Sin embargo, a contramano de esta inercia, hay un grupo dispuesto a intentar lo imposible. Dejando la vorágine de estrenos en suspenso, se asoma el Proyecto Pruebas sostenido desde hace una década con mucha solvencia, perseverancia y convicción por el dramaturgo, director y docente Matías Feldman junto a su compañía Buenos Aires Escénica.

El proyecto es una búsqueda y un camino de investigación que utiliza los elementos propiamente escénicos para conocer ciertas variables que develan la forma en que opera el funcionamiento perceptivo. En este laboratorio teatral una pregunta pone en marcha un proceso de experimentación que deviene en montaje por pura voluntad de “probar” con la escena. Desde su surgimiento, en 2013, las diversas “pruebas” versaron sobre temas tales como espectadores que son observadxs por la ficción, personajes dentro de obras realistas que no comprenden ni se adaptan a las convenciones escénicas, escenas simultáneas híper-ralentizadas y, en 2022, lo que el director dio en llamar “un teatro vertical” en su más reciente producción, La traducción (Prueba 8).

Digestión de larga duración.

En las últimas décadas, el teatro, al igual que otros consumos culturales, se vio impregnado por una avidez productiva. Empujado por formas de entretenimiento cada vez más on-demand e intramuros, el arte teatral se las ha visto en figurillas para seguir atrayendo público deseante hacia su cuerpo artesanal, singular y vivo. A pesar de los embates tecnológicos y el frenesí de ficciones en múltiples formatos, el arte dramático ha persistido obstinadamente pero no sin padecer algunas estocadas. Resultado de esos resquicios que el capitalismo cultural va dejando a su paso, se pueden observar obras estrenadas con elencos agotados y diseminados en diez espectáculos diferentes en simultáneo, puestas que reproducen clásicos como certeza de afluencia de público, unipersonales como única posibilidad frente a agendas irreconciliables, y el colmo de la fiebre de la rentabilidad artística: obras de quince minutos para una veintena de espectadores en medio de comida chatarra y bebidas estimulantes que pretenden garantizar diversión segura.   

Un fantasma recorre a los y las teatristas en nuestra escena contemporánea. Pero no se trata de la erupción que empuja a la revolución liberadora de los oprimidos, sino más bien lo contrario. Se trata del más elemental temor al olvido. No estrenar equivale a una sentencia de desaparición, de inexistencia. Y es un riesgo que pocos están dispuestos a correr porque en definitiva montar espectáculos es la manera de contar la propia historia y de dejar huella. La pregunta es acaso si hay tiempo -en esa espiral que todo lo deglute- para reflexionar sobre cuál es el relato singular que se desea narrar o si acaso la forma de la huella es la única posible.     

Origen de resistencia.

“Hoy el teatro no sirve, ha dejado de ser utensilio”, sostiene provocador el maestro Mauricio Kartun. Y es que, en el mundo de la utilidad mercantil, el teatro tiene poco de servicial. Sin embargo, precisamente por eso, se ha vuelto indispensable. Pues es justamente su aparente condición de obsoleto, arcaico e inservible lo que lo volvió irremplazable, y su esencia constitutiva, el cuerpo vivo del actor en escena, lo que lo vuelve el material más preciado. Bien lo saben Feldman y su troupe.

En 2010 en Buenos Aires, muchxs artistas gestaban -además de sus proyectos escénicos- sus propias salas teatrales. Agobiadxs por un estado de emergencia, se nuclearon en torno al colectivo ESCENA (Espacios Escénicos Autónomos) compartiendo principios comunes: la autogestión, la solidaridad y la horizontalidad. Esa identidad les permitió desarrollar un ámbito de lucha y pensamiento tejidos de manera plural. En su primera declaración programática anunciaban: “…somos espacios más allá de las paredes e, incluso, sin ellas. Porque ahí donde se milita intensamente, donde hay vínculo, donde hay experimentación y búsqueda, hay espacio”. Y uno de ellos era Bravard, la usina de investigación y producción cofundada por Feldman junto a su colega Santiago Gobernori, desde la cual han creado decenas de obras, ciclos e instancias de reflexión, y que se convirtió en un semillero fértil de pensamiento escénico. De ese germen colectivo y pujante también se nutrió el Proyecto Pruebas.

Desde su lanzamiento en 2013, el proyecto recorrió un camino variopinto sobre cuestiones del quehacer escénico, los modos de representación, las convenciones y la percepción del espectador. Y se convertiría a lo largo de diez años en un inmenso proyecto que hoy es faro ineludible en la escena contemporánea local. Las “pruebas” devinieron en proto-obras al comienzo, y en ampulosas producciones en las salas más destacadas, después, incluyendo la más reciente en 2022 de la serie La Traducción (Prueba 8), en el Teatro Nacional Cervantes, marcando un hito con una abrumadora repercusión de público, a pesar de sus desmesuradas tres horas de duración en plena era de consumo fast food y tiktok de 280 caracteres.  

Mezcla de obsesiones y lucha se erige este refugio que conmueve por su impetuosa obstinación, encabezado por un artista-científico que se sumerge a indagar por pura pasión sin certezas. Decía F. Schiller en pleno romanticismo del siglo XIX que “la belleza debería revelarse como una condición necesaria de la humanidad” para resolver las desavenencias políticas y generar -no ya una sociedad sino- una comunidad superior y libre. Quizás sea difícil afirmar hoy la proclama romántica, pero desde este reducto abrigamos su convicción como horizonte y utopía. Caminamos un paso y ella se aleja. Y es que para eso nos sirve: para caminar. En el vasto paisaje del Proyecto Pruebas, la perturbadora poesía encarnada -puesta en carne- que proclama el maestro Kartun cobra su pleno sentido. Inmensidad que fecunda la escena. Rito que late, subversivo y vital.